Antiinflamatorios naturales, remedios caseros

En ocasiones sucede que nos encontramos en casa y no sabemos cómo poner soluciones a ciertos problemas. Cabe recordar que lo más conveniente es visitar a un médico especialista. En estas líneas te proponemos una serie de antiinflamatorios naturales, remedios caseros. Con ellos podrás paliar dolencias o condiciones como el asma, la artritis, los problemas renales, las alergias, los golpes, problemas cardíacos u otra serie de situaciones que inflaman ciertas partes del cuerpo.

Antiinflamatorios-naturalesEstos remedios sirven para afrontar dolores que son derivados de las inflamaciones, para las que habitualmente se emplean medicamentos que en a veces poseen efectos secundarios, como pueden ser las úlceras en el estómago, los vómitos o los mareos. Si esto te sucede puedes recurrir a ciertas especias, plantas o hierbas que sirven como remedios gracias a sus propiedades antiinflamatorias y también analgésicas. Es por eso que pueden emplearse como remedios naturales. Aquí te mostramos una serie de alternativas a los medicamentos convencionales.

Plantas antiinflamatorias.

Pimienta de cayena o guindillas. Posee capsaicina, el cual es un ingrediente que añade el sabor picante. Es uno de los antiinflamatorios naturales muy reconocidos.
Regaliz. En este caso, posee glicirrina, así como ácido glicirricínico. Estos componentes son antiinflamatorios y también previenen los tumores. Se consume troceando la raíz o también en polvo.

Jengibre. Esta raíz se ha utilizado a lo largo de muchos siglos en India como una medicación para combatir la artritis. Es una raíz muy común y beneficiosa contra las inflamaciones. Se puede consumir llevando a la mitad una cuchara pequeña en polvo o incluso una entera, pero es bueno mezclarla entre los alimentos, como puede ser el caso de una ensalada.

Cúrcuma. Se trata de una especia que procede de India la cual posee curcumina, que cuenta con propiedades antiinflamatorias demostradas clínicamente. Si bine, la recompensa de consumir esta especia se percibe pasado un tiempo, unos dos meses. Consumida conjuntamente con bromelina sirve para luchar contra los dolores agudos producidos, por ejemplo, por la artritis.

Grosellero negro. Esta planta ofrece una hojas y unas yemas que son eficaces contra el reuma merced a los flavonoides que contiene. De hecho, se conoce como ‘la cortisona natural’, pero en su caso no posee contraproducencias al consumirse. Se consume el jugo que aportan sus frutos, los cuales combaten procesos agudos. Sirve también como antialérgico. Se puede consumir además en infusión. Para ello es bueno reunir 30 gramos de hojas en un litro de agua y hervir durante un cuarto de hora. Con dos tazas diarias se notan los efectos.

Manzanilla alemana. Se consume generalmente en infusión. Las flores secas cuentan con propiedades sedantes, espasmolíticas y, por supuesto, antiinflamatorias.

Romero. El romero, además de propiedades antiinflamatorias, también baja los niveles de cortisol y de ansiedad. Se toma en infusión y se elabora hirviendo medio litro de agua con unos 20 gramos de romero.

Árnica. En el caso de este recurso, se utiliza habitualmente como remedio contra las inflamaciones que se han producido por golpes o torceduras de las articulaciones. Esta hierba es positiva debido a que posee helenalina y también dihidrohelenalina. Lo más apropiado es aplicar en la zona dañada los más pronto posible. Se hace aplicando paños calientes. Previene dolores, inflamaciones y hematomas.

Alga espirulina. Posee un elevado contenido de antioxidantes. Además, esta alga protege de los radicales libres y como antiinflamatorio.

Linaza. Esta semilla posee sustancias que ayudan a regular la presión arterial con unos beneficios que ayudan al metabolismo de las grasas, la energía y el calcio. Se consume de este modo: se trituran las semillas y se consumen 25 gramos diarios, que se mezclan en recetas caseras de panes o bizcochos, por ejemplo. También se puede añadir a yogures, ensaldas, zumos o sopas.

Laurel. Es un reconocido calmante para el dolor, pero también es antirreumático y antiinflamatorio. Se suele emplear para combatir dolores de ciática, torceduras de articulaciones o esguinces. Se frota en forma de aceite sobre las áreas afectadas.
Sauce blanco. Posee un componente que se utiliza para fabricar las aspirinas. El sauce blanco se emplea para combatir la artritis, la bursitis, los dolores de cabeza y las inflamaciones.

Tila. Del árbol de la tila se utiliza su corteza, las flores y las hojas. Se consume como infusión, con 2 gramos casa 150 centilitros de agua, y posee efectos curativos para distintas afecciones. Sirve para los trastornos digestivos, para los dolores de cabeza o para favorecer el sistema nervioso. Es un sedante.

Cola de caballo. Se consume desde hace muchos siglos como infusión y en cantidad de una cucharada. Se trata de una de las plantas medicinales más utilizadas en el mundo. Es muy eficaz cuando se consume como analgésico.

Canela. Se trata de un aromatizante que procede de la corteza del árbol de canela. Gracias a sus múltiples virtudes sirve para combatir enfermedades cardíacas, de los riñones, del hígado y de los brazos.

Noni. Esta planta sirve como un potente regenerador que trabaja favoreciendo a las células. Asimismo, beneficia al sistema inmunológico y también reduce síntomas padecidos por la artritis, el reuma o la gota.

Alimentos antiinflamatorios

Anteriormente se han citado una serie de plantas o especias que se pueden emplear como antiinflamatorios naturales. Ahora vamos a comentar algunos alimentos que son buenos como remedios para las inflamaciones. Y es que en múltiples ocasiones las inflamaciones llegan debido a desajustes a la hora de ingerir ácidos grasos omega-3 y omega-6, los cuales deben estar equilibrados. También es bueno para prevenir y combatir inflamaciones la vitamina E.

En las situaciones en las que hay exceso de ácidos grasos omega-6, falta de omega-3 y desequilibrio de antioxidantes como lo es la vitamina E, el cuerpo se resiente y se producen dolores e inflamaciones crónicas.

Por todo lo dicho es necesario controlar la alimentación, porque con ello se prevendrán inflamaciones y se evitarán los problemas crónicos. Los alimentos especialmente recomendados para ello son los pescados que habitan en aguas frías, como es el caso de el salmón, la trucha, el atún, las sardinas, la caballa o el jurel. También son buenos los aceites vegetales, que son lino o la oliva, las nueces o las hojas verdes, como la verdolaga. Otro alimento que resulta saludable es el ajo, que gracias a la alicina reduce la cantidad de líquido de las articulaciones, lo cual reduce y alivia dolencias, aunque en un buen antiinflamatorio en términos globales.

Por otro lado, es conveniente evitar ciertos alimentos, como los procesados, los enlatados o los congelados debido a que para fabricarlos comúnmente se utilizan ácidos grasos omega-6.

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