Aprende a dormir mejor con estos consejos

Hay diferentes razones que pueden hacer que tus sueños hayan dejado de ser reparadores. De hecho, los niveles de estrés de la sociedad actual están más elevados que nunca por las exigencias en nuestros puestos de trabajo y por el ritmo necesario para llegar una vida adelante. Esto hace que dormir adecuadamente sea más complicado.

Aprende-a-dormir-mejorEl caso es que ya sea por estrés o por preocupaciones, o por otras cuestiones, cuando no se concilia de la manera adecuada el sueño hay consecuencias para nuestra vida diaria. Ejemplos de ello pueden ser el cansancio, la fatiga, el mal humor… Por eso, en este artículo te proponemos lo siguiente: aprende a dormir mejor con estos consejos. De esta manera, esperamos poder ayudarte a llevar una vida mejor.

Dormir cuando se tiene sueño. Parece un punto lógico, pero en muchas ocasiones no se tiene en cuenta. Si nos acostamos en la cama y no tenemos el suficiente sueño como para dormirnos corremos el riesgo de desvelarnos. Lo más adecuado es tratar de dormir cuando se tiene sueño. Si forzamos el tratar de dormir, podemos conseguir efectos contrarios.

Respetar unos horarios. El cuerpo humano es una especia de reloj inteligente. Las personas también necesitamos cierto orden en nuestras vidas, para no alterar el organismo. Por eso, una buena idea para conciliar un sueño reparador es acostarse y despertarse siempre a la misma hora. Esto nos dará un hábito que el cuerpo agradecerá. Si no tenemos horarios el cuerpo se descompensa y pueden aparecer problemas de estrés, de insomnio, de agotamiento…

Permanecer en la cama solo para dormir. Si pasamos en la cama más tiempo del que debemos dedicar a dormir, corremos el riesgo de que el cuerpo se adapte y no sea capaz de distinguir las horas de sueño. Por eso, para no confundir a nuestro cuerpo, lo más apropiado es utilizar la cama solamente cuando vayamos a dormir. Si no es para dormir, no uses la cama. Tu cuerpo será más capaz de diferenciar y asimilar los ciclos del día.

Hacer ejercicio. Cuando realizamos ejercicio activamos el cuerpo y también lo cansamos, lo cual ayuda a la hora de luego dormir. Ir a la cama cansado, sin duda, colabora en la acción de dormir, lógico. Pero el ejercicio es más apropiado realizarlo en las primeras horas del día, porque si lo completamos antes de acostarnos en la cama es posible que estemos reactivando el cuerpo y luego sea más complicado hacer que pase a unos estados de desconexión y relax apropiados para el descanso.

Dar margen para la digestión. Es saludable dar margen a nuestro cuerpo para hacer la digestión antes de dormir. Si no concedemos al cuerpo ese margen es más probable que padezcamos problemas de insomnio y que nos levantemos menos descansados, ya que el cuerpo, después de acostarnos, seguirá trabajando en la digestión. Además, es conveniente que las comidas, en este caso podrían ser las cenas, no sean copiosas ni basadas en alimentos pesado o con difícil digestión. Además, este punto también ayuda a la hora de tratar de adelgazar. Cabe decir que tampoco es saludable meterse en la cama con hambre, ya que esto impedirá conciliar el sueño y, por tanto, que este sea reparador.

Evitar la cafeína. Si eres de esas personas que convive a diario con el café, pero a la vez tienes problemas para alcanzar el sueño, lo ideal es que solamente tomes cafeína en las primeras horas del día, porque la cafeína reactiva el organismo y puede impedir el sueño. Sobra decir que las cantidades no deben ser excesivas, aunque sea por la mañana cuando consumamos esa cafeína.

No tomar alcohol poco antes de acostarse. No queremos que te vuelvas abstemio, pero debes saber que el alcohol no ayuda a la hora de conseguir que los sueños sean reparadores. Por eso, si lo que buscas es un buen descanso, no debes consumir alcohol poco antes de disponerte para dormir.

Controla la temperatura, el sonido y la luz. Estos tres aspectos son fundamentales cuando se persigue un sueño adecuado. La temperatura ideal es la que ronda los 20 grados centígrados. Además, hay que evitar los excesos de luz, porque esta penetra los párpados a pesar de estar cerrados e impide el correcto descanso. Es también interesante evitar el ruido. Por eso, cuanto más insonorizado esté el espacio en el que vayamos a dormir, más apropiado será para poder tener un sueño reconfortante.

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