Cómo acariciar el clítoris

El clítoris es la zona que cuenta con más cantidad de terminaciones nerviosas de todo el cuerpo femenino. La única razón de ser de su existencia es la recepción de placer. A pesar de ser una parte muy importante del cuerpo de la mujer, se trata de una parte del cuerpo que para muchas personas es un misterio. Es, sin embargo, la zona que debe ser estimulada para alcanzar el orgasmo.

Cómo-acariciar-el-clítorisCuando se quiere acceder a esa zona, lo primero que debe existir entre dos personas es el respeto y la confianza, porque esto ayudará a que la relación sea más fructífera. Acariciar el clítoris es un acto privado, íntimo, que cuando se lleva a cabo puede servir para descubrir maneras distintas de excitarse. Por ejemplo, se puede conseguir alcanzar el orgasmo durante el coito o se puede conseguir que una mujer pueda aprender a tener orgasmos múltiples. Puesto que es una de las zonas que muchos desconocen, aquí te enseñamos a cómo acariciar el clítoris. Podrás mejorar tus relaciones sexuales, ya que la mayoría de las mujeres prefieren esa zona como punto de placer. Es el lugar más erógeno del cuerpo.

– Encontrar una postura apropiada. Lo primero que se debe hacer cuando se va a acceder a la zona es encontrar una postura apropiada, una postura que permita estimular con comodidad, tanto para la persona receptora como para la que lleva la iniciativa. Debe ser una postura en la que la mujer se muestre receptiva a las caricias y se consiga estar totalmente entregada.

– Explorar el clítoris. Se puede comenzar colocando el dedo índice encima del hueso púbico de la mujer para luego ir deslizándolo hacia el clítoris, pero sin llegar a la cabeza de este. Es conveniente frotar con firmeza pero también con suavidad, de arriba hacia abajo y después viceversa.

– Potencia el grado de excitación. Una vez que se ha localizado el clítoris y se ha comenzado con los primeros movimientos se aconseja dibujar círculos alrededor del clítoris, primero en un sentido de las agujas del reloj y después en el otro. Con este movimiento notarás que poco a poco vas potenciando el grado de excitación, se va desplegando toda la energía sexual.

– Piensa en un reloj. Para ayudarte a masajear y acariciar la zona puedes pensar en un reloj de manecillas. Ahora deberías detener un dedo medio en cada hora y hacerlo vibrar suavemente. Mientras lo vas haciendo es bueno mirar a la mujer para tratar de conocer en qué punto siente el mayor placer.

– Emplea el pene. Es algo muy estimulante. Puede emplear el pene como masajeador. Se be utilizar la punta para realizar movimientos circulares, movimientos de arriba a abajo, en espiral… Convierte el miembro en un protagonista de esta sesión de masajes y caricias. Puedes ir alternando el pene como los dedos y las manos.

– Humedad. Humedece el clítoris con tu boca, empleando movimientos sensuales y provocadores con tu lengua, humedeciendo la zona. Lo ideal es iniciar las caricias teniendo la lengua firme, aunque hay que hacerlo con suavidad. Rodea con ella el clítoris, pásala por los costados del mismo, pero sin llegar a retirar el capuchón. Luego iniciar movimientos circulares y de arriba a abajo y viceversa.

– Consulta. Cuando se están llevando a cabo estas caricias o masajes es bueno tener en cuenta la expresión de la mujer para conocer cuál es la zona más susceptible para dar placer y cómo es el movimiento más satisfactorio. Siempre se puede preguntar, porque así se conseguirá mejorar las relaciones sexuales. Descubre aquellos movimientos que resulten más excitantes a la mujer. No desprecies su opinión, al revés.

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