Cómo saber si tus compañeros de trabajo te detestan

Quizás te preguntas a menudo qué opinan de ti tus compañeros de trabajo. Si lo haces es porque tal vez estás dudando si caes mal. Y es que no son necesarios los reproches o las broncas para saber que no eres del agrado de tus compañeros. Hay algunos gestos, situaciones o síntomas que pueden hacerte saber que caes mal en tu entorno de trabajo. Aquí te decimos cómo saber si tus compañeros de trabajo te detestan. Si te sientes identificado con estos puntos plantéate ser de otra manera o trata de hacerte comprender e integrarte si no quieres verte marginado. Como última solución, tal vez debas plantearte cambiar de trabajo para sentirte más cómodo.

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Los compañeros de trabajo evitan el contacto. ¿Te da la sensación de que hay compañeros que parecen salir corriendo? ¿Sientes que te esquivan? ¿Has visto a algún compañero correr? Puede que estos hechos te hagan saber que hay personas que te evitan, que hacen todo lo posible por no cruzarse contigo. Lógicamente, si esto sucede, es que esas personas no quieren mediar palabra contigo. En caso de que sea así, plantéate afrontarlo y preguntar si hay algún problema. De lo contrario, difícilmente podrás reconducir la situación.

Los compañeros te hacen invisible. Llegas a tu puesto de trabajo y de pronto ves que hay algunos compañeros que no levantan la cabeza ni prestan atención a tu presencia. Debes saber que la mayoría de ellos seguramente sepan que has llegado, pero estén tratando de aparentar que están muy concentrados para no cruzar palabras contigo. Y es que es natural en el ser humano, por los actos reflejos, prestar atención a nuevas situaciones. De modo que si no se dirigen a ti es que no quieren hacerlo, porque en la mayoría de los casos sí que son conscientes de tu presencia.

Vives momentos de excesivo silencio. Un claro síntoma de que caes mal es que cuando te acercas a un grupo de compañero de pronto se hace el silencio y se acaba la conversación. Eso quiere decir que tu presencia les ha cortado el rollo. O incluso puede que estuvieses siendo tú mismo el centro de atención de la conversación.

No te cuentan bromas o curiosidades. Si de repente un compañero se pone a contar anécdotas de cualquier tipo o produce una situación de risa y sientes que a ti no te lo está contando a pesar de que estás cercano a la conversación, eso quiere decir que para esa persona eres prescindible.

Se crean grupos sin contar contigo. Sucede lo mismo cuando ves que se forman grupos de conversación y nunca te ves en uno de ellos. Eso quiere decir que no se sienten cómodos con tu presencia dentro del grupo, es por ello que prescinden de ti. Si no consigues integrarte en grupos es que no tienes amistades o incluso puedes llegar a pensar que no eres del agrado de la gente.

Siente que te llevan la contraria la mayoría de las veces. Un claro síntoma de rechazo se da cuando al expresar una idea u opinión hay siempre alguien que trata de desmontar los argumentos o de llevar la contraria. Si sucede esto es que no generas empatía entre tus compañeros.

No se valora tu éxito. Si nunca recibes un mensaje de ninguno de los trabajadores que valore tu trabajo quiere decir que ciertamente, no lo valoran. Si cuando tienes un éxito se recurre a la palabra suerte significa que están infravalorando tu trabajo.

Nadie pregunta por tu vida personal. Si nadie te ha preguntado si tienes pareja, perro, hijos, dónde vives…, o sea, si nadie se interesa por tu vida personal, comienza a pensar que no interesas como persona a quienes te rodean en tu puesto de trabajo. Es extraño que no te hablen de sus vidas personales y que no se interesen por la tuya, entre otras cosas, porque es así como se conoce a las personas.

No te incluyen en los planes. ¿Te ha sucedido que te marchas del trabajo y te enteras de que tus compañeros hicieron algún plan juntos después de irte? Si la respuesta es sí quiere decir que no entras dentro de los planes de tus compañeros, lo cual seguramente se deba a que no eres una persona de su agrado. Si te excluyen o simplemente nadie te invita a esos planes, lo más probable es que no caigas bien.

No compartes grupos de mensajería. ¿No formas parte de ningún grupo de WhatsApp creado por tus compañeros de trabajo? Sospecha entonces que no les caes bien, porque seguro que existen estos grupos. Si no lo sabes, averígualo. Y si descubres que existen, puedes empezar a sospechar que, sea por la razón que sea, no eres del agrado de tus compañeros. Si no te implican en sus asuntos, sospecha.

Eres el protagonista de los rumores. Dentro de esto que se está tratando, una de las peores sensaciones llega cuando uno es el protagonista de uno de los rumores que circulan por al ambiente de trabajo. Y más cuando ese rumor es falso y lo único que hace es dejarte en mal lugar. Si esto te sucede, una manera de abordar el problema es tratar de alcanzar una amista, aunque sea de conveniencia, con la persona o personas que difunden esos rumores. Porque al enemigo es mejor tenerle cerca… Quizás así evites ser el foco de los rumores.

Evitan cruzar miradas. ¿Sientes que en el trabajo evitan cruzar la mirada contigo? Esto es un claro síntoma de indiferencia. Tal vez has venido pensando que es una cuestión de timidez, pero si sucede de forma continuada y general, piensa que lo que ocurre es que no caes bien.

Al hablarte lo hacen con los brazos cruzados. Dentro del lenguaje corporal, cruzar los brazos es un indicador de que la persona que está delante tuyo quiere proteger su intimidad. Hay maneras de saber que eres del agrado de los demás si percibes ligeros toques en el hombro, en los codos, en la cabeza… Eso son indicadores de proximidad. Todo lo contrario sucede si no recibes ese tipo de gestos.

Arrugan la nariz cuando están frente a ti. En caso de que no exista razón para arrugar la nariz, como puede ser un mal olor, este gesto indica rechazo. Es un caso similar al de evitar cruzar las miradas. Son detalles que forman parte del lenguaje corporal.

Fruncen en ceño ante ti. Al igual que con las miradas y las arrugas en la nariz, si al tratar con una persona esta frunce el ceño, sospecha. Y es que, cuando una persona se dirige a otra, la manera de proyectar tensión en esa conversación es con la tensión de los músculos de la cara. Si percibes que los músculos están tensos, puede que a esa persona la esté molestando tener que hablar contigo. Es un indicador de incomodidad.

Las sonrisas de producen ladeadas. Si llegados a un punto hay algún compañero que sonríe, pero lo hace con una sonrisa lateral, esto puede significar que esa persona te considera inferior intelectualmente. De modo que puedes percibir la estima en que te tienen gracias a este gesto.

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