Consejos de cómo ahorrar en la factura de la luz

Dentro de las inquietudes de las personas está la necesidad de reducir los gastos para así disponer de más dinero para dedicar a otras cosas. Lo primero que suele tratar uno es de reducir los costes de algunos de los gastos más comunes que se afrontan en la vida, como son los gastos ordinarios. Este es el caso de la factura de la luz. Además, es un gasto que con el paso de los años se está incrementando, por lo que ahorrar en la electricidad es una de las obsesiones de las familias. A continuación de mostramos algunos de los trucos más interesantes sobre cómo ahorrar en la factura de la luz. Toma nota porque te resultarán muy útiles para tu bolsillo. Tu economía lo agradecerá.

como-ahorrar-en-la-factura-de-la-luzApagar los aparatos electrónicos. Como hemos dicho, para tratar de ahorrar en la factura eléctrica hay que fijarse en los detalles, en los usos ordinarios. Si eres de los que acostumbra a tener aparatos electrónicos encendidos, como pueden ser los casos de la televisión o la radio, debes plantearte mantenerlos apagados un mayor tiempo. O, al menos, tenerlos apagados cuando no se estén utilizando.

Usar el microondas. El microondas es un aparato que puede gustar más o menos para cocinar, pero lo cierto es que un microondas permite cocer alimentos de un modo muy rápido respecto a los hornos. Por eso, el gasto en electricidad es menor. Si puedes cocer con el microondas, hazlo, porque te estarás ahorrando un dinero.

Cocinar con olla a presión. Al igual que hemos hablado de la conveniencia de utilizar el microondas para cocer alimentos, ahora te invitamos a utilizar la olla a presión con poca agua. Con este proceder podrás ahorrar la mitad de la energía que venías empleando habitualmente.

Hacer un uso racional de los aparatos. Cuando estamos exponiendo alimentos a un horneado, ya sea en el microondas o el horno, debes saber que si los abres en pleno proceso de cocinado estarás perdiendo alrededor de una quinta parte del calor acumulado. Por eso, usar los aparatos de manera racional nos permitirá reducir los costes.

Sacar partido a las tarifas. Si eres de los que pueden gozar de tarifas diferentes a lo largo del día, aprovecha los momentos en los que la electricidad te resulta más económica para llevar a cabo ciertas acciones. Por ejemplo, si posees una tarifa nocturna, que hace que a partir de un horario concreto el uso de la energía eléctrica te resulte más barato, aprovecha esas franjas para utilizar los aparatos electrónicos. La lavadora, la plancha… Quizás debas plantearte utilizar este tipo de aparatos en un horario diferente al que lo vienes haciendo. De hecho, en el caso de la plancha, es uno de los aparatos que más energía consumen.

Desconectar cuando se completan las cargas de los aparatos. Si eres de los que llega a casa y enchufa el teléfono móvil a las fuentes de electricidad, no lo hagas. Cuando se completan las cargas de todos los aparatos que tienen batería, lo ideal es desconectarlos de la red eléctrica, porque así evitaremos un consumo extra.

Modificar los hábitos. ¿Te has planteado que puedes modificar tus hábitos para reducir los gastos? Pues sí, puedes hacerlo. Es otra opción. Por ejemplo, en lugar de sentarte delante del televisor, puedes optar por otro tipo de actividades, como puede ser la lectura. Quizás tampoco se trate de eliminar la televisión de tu oferta de ocio, pero sí reduciendo el visionado se reducirá el consumo de electricidad.

-Utiliza bombillas led o de bajo consumo.  El uso de este tipo de bombillas te ayudara a rebajar la factura de la luz.

bombillas-bajo-consumoAdaptar la temperatura a las necesidades. Cuando llega la época de frío, calentar el ambiente es de lo más caro que podemos afrontar. Por eso, calienta y mantén frías aquellas zonas que sean necesarias. Para ello, utiliza debidamente las ventanas y las puertas. Así, no emplearás más energía que la necesaria. Un buen sellado de las juntas de las ventanas o simplemente un cambio de ventanas puede traer ventajas en este sentido, ya que se colará menos frío o calor por las ranuras.

Lavar en frío. En el proceso de un lavado, la mitad de la energía que se usa se emplea para calentar el agua, de modo que si te decantas por los lavados en frío o a una temperatura baja, estarás ahorrando una cantidad considerable de energía.

Aprovecha la luz natural. La ubicación de los espacios en una casa puede venir determinada por la cantidad de luz de los mismos. Por ejemplo, el salón, el estudio o los lugares en los que más tiempo pasemos, pueden estar ubicados en las zonas de la casa que más luz natural reciben. De este modo, no necesitarás tener encendida la luz tanto tiempo y, en consecuencia, estarás ahorrando un buen dinero.

Cambiar los horarios de sueño. En concordancia con el punto anterior y con el de los cambios de hábitos, puedes decidir acostarte antes a dormir. De esta manera, necesitarás tener la luz encendida menos tiempo y te ahorrarás una buena cantidad económica.

Aprovecha las circunstancias. Este consejo puede ponerse en duda éticamente, ya que trata sobre aprovechar las circunstancias que se te presenten en tu vida cotidiana. Por ejemplo, si acudes a tu puesto de trabajo y tienes la posibilidad de cargar el teléfono móvil, hazlo si deseas ahorrar. También puedes hacer uso de tus visitas a cualquier lugar, como el colegio, la universidad, un bar, un restaurante o el gimnasio, para recargar los dispositivos que utilices frecuentemente. Es el caso de los teléfonos móviles, pero también los MP3, los iPods o cualquier otro aparto que requiera de batería.

Dejar respuesta