¿Crees que lo sabes todo sobre los condones?

Los condones tienen un amplio recorrido en la historia de la humanidad. De hecho son elementos con los que convivimos a diario y que resultan imprescindibles en la sociedad actual, porque gracias a ellos se pueden evitar embarazos no deseados o evitar contagios de enfermedades de transmisión sexual. El preservativo masculino, conocido popularmente como condón, es uno de los grandes inventos, y que además se sigue desarrollando para poder alcanzar una mayor perfección. Pero, ¿crees que lo sabes todo sobre el condón? Aquí te demostramos que no.

condones

Son muy resistentes. Los condones, a pesar de su aspecto de fragilidad, están diseñados para tener una gran resistencia. De hecho, hay condones que pueden soportar cuatro litros de líquido en su interior sin romperse.

Son un remedio en la guerra. Hay en lugares del mundo en los que la falta de recursos hace que se agudice el ingenio. En el Oriente Medio, por ejemplo, los condones se utilizan en el ámbito de la guerra y no para tener relaciones sexuales. Los soldados usan los preservativos para aislar las armas del contacto con el agua y así poder mantenerlas secas. Además, ante la posible escasez de agua, también se utilizan en las guerras para conservar agua potable.

Pueden vestirte. Dentro del afán del ser humano por inventar cosas, la diseñadora Adriana Bertini tuvo la original idea de crear prendas de vestir a base de condones. Los escogió, además de por tratarse de una idea original y llamativa, porque, como hemos dicho, son muy resistentes.

El antiguo Egipto. Está demostrado que como unos mil años antes del nacimiento de Jesucristo, en el antiguo Egipto utilizaban trozos de tela manchados con estiércol de cocodrilo como método de prevención contra embarazos. Cabe decir que esto es debido a que las heces de los cocodrilos tienen propiedades espermicidas, por lo que aquello tenía su lógica.

Sorprendentemente antiguos. A pesar de lo que puedas pensar, los preservativos masculinos existen desde hace unos 12.000 o 15.000 años. Así lo han demostrado los especialistas. En aquellas épocas se usaban tripas o intestinos, o sea distintos tejidos de partes del cuerpo de animales, para crear condones. Lógicamente, no serían tan cómodos y eficaces como actualmente, ya que, como hemos dicho, se sigue perfeccionando su fabricación a fin de que sean cada vez más cómodos y y eficaces.

Usarlos a pares. Hay personas muy desconfiadas que, a fin de ganar en prevención, utilizan dos condones en lugar de uno a la hora de mantener relaciones íntimas. Lo hacen porque consideran que dos preservativos son más eficaces que uno. Pero esto no es cierto. De hecho, es todo lo contrario. Cuando se usan dos condones en lugar de uno se genera una fricción mayor y gana enteros la probabilidad de que se rompan.

Los ‘extra grandes’ no son tan grandes. Hay marcas que anuncian este término, ‘extra grande’, como talla de sus preservativos. Esto es una estrategia publicitaria, ya que verdaderamente no son tan grandes respecto a los más comunes. Pero sí que hacen sentir mejor a quienes los compran, pensando que su miembro viril está muy por encima de la media, cuando en realidad es solo ligeramente más grande. No en vano, pueden ser simplemente un par de milímetros más grandes que los convencionales.

Consumo anual. Tal y como indican las estimaciones realizadas a nivel mundial, actualmente se consumen una media de 5.000 millones de condones al año. Sin duda, es un gran negocio, porque el uso de los preservativos seguirá dándose e incluso es previsible que se aumenten sus niveles de ventas en los próximos años, cuando en todos los rincones del mundo y las sociedades más subdesarrolladas puedan tener acceso a ellos.

Prototipo del comprador. ¿Sabés quién compra más condones? Tal vez te sorprenda saber que este método anticonceptivo o manera de combatir las enfermedades de transmisión sexual diseñado para los hombres no lo compran solamente los hombres. De hecho, los hombres son compradores en el 60% de los casos, mientras que las mujeres representan el 40% que resta.

Una eficacia indiscutible. Los condones apenas fallan, y si lo hacen es debido a un mal uso de ellos. Como método para evitar el embarazo tienen un 97% de eficacia, mientras que en el caso de querer evitar enfermedades de transmisión sexual el porcentaje es del 95%. Como hemos dicho, los margenes que faltan para llegar al 100% se deben a malos usos o posibles defectos de fabricación. Por lo tanto, su eficacia es indiscutible.

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