El puente más inclinado del mundo está en Japón

Un minuto de descenso con un desnivel del 6,1 por ciento: recorrer el puente Eshima Ohashi es como estar en un parque de atracciones

 

Puente-inclinado-japonFoto: mstk east

En el afán del hombre por superar los obstáculos que pone la naturaleza aparece este puente, diseñado con esta forma para permitir el paso de grandes cargueros sin la necesidad de tener que cortar el tráfico terrestre. Se llama Eshima Ohashi y está ubicado en Japón. Es el puente con el mayor desnivel del mundo, una obra de arte de la ingeniería extrema.

Las medidas del puente, situado en el lago Nakaumi, cerca de la bahía de Miho, ubicada en la zona occidental de la principal isla del país, es uno de los accesos a la isla de Matsue y Sakaiminato. No es el único, pero sin duda es el enlace más impresionante de los posibles, tratándose del tercer puente que no es levadizo más grande del mundo, con una medidas de 1,70 kilómetros de largo y 11,4 metros de ancho, y cuya pendiente es del 6,1 por ciento. Atravesarlo, lo que supone en tiempo prácticamente un minuto, puede causar una sensación semejante a la que se puede vivir en un parque de atracciones.

En Japón pasar sobre el puente Eshima Ohashi se ha convertido en todo un atractivo para la gente autóctona, especialmente después de que la marca japonesa fabricante de automóviles Daihatsu realizara el anuncio televisivo de su furgoneta modelo Tanto en este paraje. Fue el reclamo para uno de los enclaves más caprichosos del mundo.

El peligro se evita con los semáforos presentes que coordinan el tráfico, a fin de evitar que los vehículos se quedan en mitad de la pendiente, porque, ¿se imaginan quedarse en plena cuesta en un día lluvioso y sin ser un avezado conductor? El cosquilleo que se genera en el estómago con experiencias de cambios de nivel podría ser más que eso. Si no padece de vértigo, pise el embrague, acelere en machas bajas y láncese por el puente Eshima Ohashi, eso sí, tenga siempre a mano el freno.

Dejar respuesta