Las 14 formas de aliviar el estrés que están al alcance de cualquiera

La vida rutinaria causa un estrés que en ocasiones rebasa los niveles de nuestra capacidad, lo que nos hace venirnos abajo anímicamente e incluso entrar en estados depresivos. Las fuentes que generan esa tensión pueden ser diversas, ya sea el trabajo, las tareas de casa, los problemas a los que hay que hacer frente y que son de diversa índole… Para combatir a todo ello hay diferentes métodos que están al alcance de cualquiera. Simplemente, debes reconocer que padeces estrés y mostrar voluntad de dedicar una parte de tu tiempo a aliviar la situación. Los remedios son varios y diferentes, por lo que puedes elegir entre los que más te convengan o apetezcan. Aquí te exponemos 14 formas de aliviar el estrés que están al alcance de cualquiera. Elige y aplaca esa tensión que vives y que te impide ser más feliz. Aprende a sentirte mejor, lo agradecerás tanto tú como tu entorno, que también padece ese estrés que puede llegar a desbordar.

formas-de-aliviar-el-estrés-1. Péinate. Si no tienes a nadie que te pueda dedicar un rato y dar unos masajes en la cabeza, puedes recurrir al peinado. Hacerlo durante un cuarto de hora aproximádamente ayuda a que la sangre fluya mejor y a que los músculos se relajen. Es un buen remedio para cuando el estrés penetra en la cabeza con tal grado que esta comienza a doler fuertemente. El nerviosismo agarrota los músculos del cuerpo y el rostro y este mecanismo ayuda a aliviar.

2. Date un capricho alimenticio. Hay muchas personas que encuentran en la alimentación un remedio para el estrés, pero eso sí, ten cuidado, no te pases. Házlo con moderación. Este tipo de comidas, como puede ser un helado que nos aporte satisfacción. Los helados son un buen antidepresivo, como también lo es el plátano o el pescado, especialmente si son ricos en contenido Omega-3, el cual favorece al sistema nervioso. Ayudan a modificar el humor.

3. Date masajes. Puedes recurrir a otra persona para recibirlos o dártelos tú mismo. Haz series de medio minuto en la zona que está debajo de la nariz, la que está entre las cejas, debajo del labio inferior de la boca y en el centro de la palma de la mano. Son zonas concretas que favorecen las estimulación.

4. Frótate las manos. Como se ha dicho en el punto anterior, el cuerpo posee zonas concretas que al ser masajeadas favorecen la estimulación corporal y, por tanto, ayudan a aliviar el nerviosismo. Frotar las manos hasta que las notes calientes es un remedio, como lo es frotarse las orejas.

5. Date una ducha. Una ducha aporta sensación de pureza. Psicológicamente regenera, ayuda a limpiar además de físicamente, mentalmente. Ayuda a expulsar los malos pensamientos y que estos se vayan por la boca de desagüe. Una ducha de agua caliente de un cuarto de hora es suficiente para notar los efectos.

6. Mueve objetos. Hay técnicas orientales, donde la meditación abunda, que aconsejan mover concretamente 27 objetos. De hecho, hay un dicho que dice lo siguiente “Si buscas deshacerte de la tristeza, mueve 27 objetos en tu casa”. Es como si las fuerzas negativas se traspasaran a los objetos y tú quedaras liberado de esa tensión que has transmitido. Debes hacerlo de una manera relajada, sin prisas y con concentración, tratando de canalizar en los objetos los malos sentimientos, así los dirigirás en la dirección apropiada, fuera de ti.

7. Sube y baja escaleras. Si canalizas tu concentración en subir y bajar escaleras, pronto te darás cuenta de que solo piensas en cómo afrontar el siguiente paso con la mayor coordinación. De pronto, solo pensarás en el siguiente escalón. Hacer series de cerca de medio minuto, además, optimizará el flujo sanguíneo a la zona límbica del cerebro, que es parte responsable de controlas las emociones.

8. Pinta. Compaginar la vida laboral con esta actividad que fomenta la creatividad te hace ser más eficiente y, además, vivir menos estresado. Pintar es una actividad cada vez más recomendada por los psicólogos. Además, más allá de focalizar tu mente en lo que estás haciendo, porque pintar requiere de una atención máxima para tener precisión en lo que se está haciendo, los resultados de tu trabajo te reportarán satisfacción. La mente se liberará durante una actividad que causará emociones.

9. Ingiere té. El té ayuda a la relajación, especilamente en el caso del té con hibisco, el cual evita que se concentren las ansiedades y los pánicos. Diluye estas sensaciones sin por ello mermar tu capacidad de actividad. Son muchas las culturas en las que el té se emplea como relajante.

10. Mueve las piernas y los brazos. La zona del cuello es una parte del cuerpo humano en la que se almacena la tensión de los músculos del cuerpo, puesto que cualquier agarrotamiento se proyecta al cuello, fuente de todos los movimientos corporales. El estrés agarrota el cuello, la columna vertebral y también la cintura, lo que, en consecuencia, suele generar dolores de cabeza y espalda. Realizar actividades que impliquen mover los brazos y las piernas ayuda a destensar los músculos y que estos no pasen factura al cuello y la columna. Realizar estiramientos o nadar son soluciones para aliviar las tensiones que se han proyectado en el cuerpo partiendo en un inicio desde la mente. Dedica un pequeño espacio temporal varias veces al día para mover y estirar las piernas y los brazos.

11. Limpia o cocina. Hacer tareas domésticas ayuda a evadir la mente de los problemas. Por ejemplo, ordenar el entorno en el que te mueves ayuda también a organizar la mente y todo lo que dentro de ella reside. Arreglar, organizar tu entorno habitual tiene una repercusión psicológica, puesto que el orden externo ayuda a proyectar un orden interno. Cocinar también es una actividad que ayuda a relajar el cuerpo y la mente.

12. Reflexiona. En ocasiones, la velocidad de la vida que llevamos, el querer ir deprisa a todas partes y realizar todas las tareas del modo más veloz, hace que olvidemos la reflexión. Para pensar se puede recurrir a la música o a la comida. Escoge un lugar en el que abunde la calma, donde te sientas cómoda y medita. Puedes ayudarte también de un papel en el que organizar tus pensamientos y plantear estrategias para frontar los problemas o las tareas cotidianas. Así, conseguirás enfocar las próximas actividades con la seguridad de estar haciendo lo correcto en cada momento. Esto reporta tranquilidad.

13. Recurre a los aromas. Los aromas causan sensaciones en el cuerpo y la mente. Esta técnica es ancestral. Los olores, además, se asocian a la memoria de forma inconsciente. Disponer de un aroma que se asocia a los momentos de felicidad puede ayudar a que, cuando se huela, la mente recurra a esos momentos de felicidad. Ejercitar y entrenar la respiración también es una buena manera de aliviar el estrés. Dedica un espacio al día, concretamente, cuando más relajado puedas estar, que habitualmente es en la cama, antes de dormir. Siente cada inhalación y cada exhalación.

14. Baila. Además de aliviar los músculos, bailar reporta felicidad. Bailar se percibe habitualmente como algo divertido, a diferencia de los ejercicios o entrenamientos que llevamos a cabo buscando incidir en el aspecto físico del cuerpo humano. De este modo, esta actividad ayuda en lo físico, pero también en lo psicológico, debido a esa satisfacción y a la concentración en el ritmo y la coordinación de los movimientos. Su efecto es doble.

Fuente: Maiden

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