Las frases budistas que mejorarán tu vida

El budismo es actualmente una de las religiones que se mantienen en práctica más ancestrales del mundo. Se fundó en la India, en el siglo VI antes de Cristo por Buda Gautama (originariamente llamado Siddharta Gautama y conocido después también como Śākyamuni o Tathāgata) y desde entonces ha ido evolucionando con el paso del tiempo hasta que ha adquirido una gran variedad de escuelas y maneras de ser practicado.

El número de fieles de esta religión puede rondar los 230 millones en todo el mundo, lo que la convierte en una de las más seguidas hoy en día. La mayoría de los seguidores se localizan en Asia. Si bien, actualmente hay muchas personas que no son budistas pero que adoptan partes de la doctrina para hacerla una filosofía de vida. La finalidad de quienes han recurrido al budismo es mejorar la calidad de vida.

frases budistas que mejorarán tu vidaEsta religión se ha mantenido con vida durante tantos años porque sus mensajes se transmiten de una forma muy sencilla y clara, y están cargados de sabiduría. Esto está llevando a que sea una de las religiones más respetadas y admiradas. Son muchos los que abren su mente a esta religión y absorben conocimientos para alcanzar una vida mejor, más placentera, más ligada a la naturaleza y que resalta los sentimientos y las emociones por encima de las cuestiones materiales. Destaca la espiritualidad y la purificación de la persona y su interior.

A continuación de exponemos 10 frases que, adoptadas, pueden hacer que tu vida cambie. Presentamos las frases budistas que mejorarán tu vida, una recopilación de las mejores frases budistas. Deja que calen en ti, que te penetren. Abre tu mente y tu corazón.

– “El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”.

Las personas en ocasiones tienen las sensación de que reaccionan con alegría o tristeza en base a sucesos que ocurren en la vida, pero verdaderamente se reacciona en función de la importancia que se den a los sucesos, no por el suceso en sí. O sea, solamente puede causar daño aquello a lo que se le da importancia. Para evitar los dolores, el que se puede considerar como un sufrimiento inútil, se debe separarse emocionalmente y comenzar a ver las cosas de otro modo. Exige de reflexión sobre las cuestiones trascendentes de la vida y lo que no lo es y cuál es el comportamiento ante cada situación. Esta frase expuesta a continuación sirve para ayudar en ese cambio y tiene una relación directa con la frase citada: “Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos”.

– “Alégrate porque todo lugar es aquí y todo momento es ahora”.

En muchas ocasiones las preocupaciones de las personas llegan por asuntos que están por afrontarse. A veces se está más preocupado por el futuro que por el inmediato presente, el cual es realmente el que forja el devenir. Pensar en qué será del mañana impide disfrutar y vivir con todas las sensaciones y emociones el presente. Esta religión lo que persigue es focalizar la atención en el aquí y el ahora. Aprender a vivir el presente, cada momento, como si fuera el último, permite disfrutar de la vida con mayor plenitud. El pasado a veces es un lastre, al igual que el futuro. Hay que prestarse al presente, canalizar todo en lo que acontece.

– “Cuida el exterior tanto como el interior, porque todo es uno”.

Cuando se dice que cuerpo y mente son uno es totalmente cierto. De hecho, hay multitud de estudios que desmuestran que estar sano físicamente ayuda psicológicamente y viceversa. La parte física y la espiritual van de la mano. Atender el cuerpo sin atender la mente o al revés no ayuda a encontrar el equilibrio. Y ese equilibrio es el que nos hace sentirnos más felices. El bienestar llega cuando alma y cuerpo están atendidos.

– “Más vale usar pantuflas que alfombrar el mundo”.

Hay que saber en qué centrar nuestros esfuerzos. Cuando un frente o batalla en la vida se reconoce como perdido, es mejor enfocar el esfuerzo hacia otro que se pueda ganar. Conocer los límites de cada uno y las capacidades ayuda a saber qué se puede conseguir y qué no. Si hay metas que están por encima de nuestra capacidad es mejor renunciar a ellas, porque las ilusiones, aunque pueden acercar metas, estas tienen que ser factibles. Si no, se puede dedicar todo el esfuerzo del mundo sin obtener resultados y eso resulta frustrante. Esto genera un estrés que podemos desechar de nuestras vidas. La paz interior llega cuando uno se reconoce como lo que es y se sabe administrar los esfuerzos con coherencia. Esto permitirá avances. Si uno no se conoce, puede perder tiempo en esfuerzos innecesarios.

– “No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo”.

Esta máxima quiere decir que no hagas a los demás lo que no deseas para ti. Es un principio básico para encontrar la paz interior y también la paz mundial, porque con esta idea, aplicada en su máxima expresión, se podrían eliminar todo tipo de leyes y el mundo seguiría funcionando y lo haría mucho mejor de lo que es. Se trata de conocerse a uno mismo y tener empatía hacia los demás. O sea, se trata de ser justos.

– “No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita”.

Este es un dicho sumamente popular en todas las sociedades, sin embargo, se olvida. La felicidad viaja dentro de cada uno y del significado que cada uno tenga de felicidad. La idea de querer tener más cosas y mejores apela a lo material y a lo emocional, pero esto es una fuente de preocupaciones y, por tanto, de malestar. Cuando se tiene mucho se pierde el valor de las cosas, mientras que saber vivir con poco, con modestia y humildad, enseña a valorar cada cosa que nos da la vida, y esto elimina preocupaciones y aporta felicidad. Cuando uno esta satisfecho con lo que le reporta la vida se está más a gusto que si se está constantemente buscando rellenar vacíos con cosas materiales.

– “Para entender todo, es necesario olvidarlo todo”.

A medida que uno va creciendo va adquiendo conocimientos que van formando sus ideas. En estas ideas intervienen, además de la educación que uno recibe, su entorno social. Estas ideas nos dicen cómo son las cosas y cómo debemos actuar. Pero estas ideas nos hacen en muchos casos rechazar otras y no aceptarlas. La mente se va encerrando en nuestros ideales y se rechaza la posibilidad de la existencia de otros que pueden ser más o menos ciertos o correctos que los que poseemos. Por eso, para entender mejor el mundo lo más positivo es ser capaz de abstraerse de lo que pensamos en base a esa educación y nuestro contexto social. Esto nos permitirá tener una perspectiva más crítica con todo y ayudará a comprender mejor al mundo. Para comprender lo que no entendemos es bueno desligarse de nuestras ideas. Partir desde cero. Así lo describen estas palabras budistas: “En el cielo no hay distinciones entre este y oeste, son las personas quienes crean esas distinciones en su mente y luego piensan que son verdad”.

– “El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor”.

El odio conduce al aumento del odio y este solamente se reduce con amor. La violencia fomenta la violencia, y esa ira produce resentimiento, lo que impide olvidar e implica vivir con ese lastre. Ese odio produce negatividad. Cuando algo nos molesta en muchas ocasiones respondemos con mayores molestias. Muchas veces las confrontaciones se afrontan con nuevas confrontaciones y así sucesivamente. Para aplacar y poder resolver los problemas es mejor tomar el rumbo del positivismo y solucionarlos recurriendo al amor. Así se gana paz interior porque se cierran frentes. Se gana estabilidad emocional.

– “Da, aunque no tengas más que muy poco que dar”.

Para sentirte bien contigo mismo la generosidad es sumamente importante. Eso y ser agradecido con quienes son generosos. Esto suma en la búsqueda de un mundo mejor. Juega en favor de la consecución de la felicidad. Este es uno de los dichos más antiguos del budismo. Cuando uno da sin esperar recibir nada a cambio se genera satisfacción y sensación de bienestar. Ayudar resulta placentero, especialmente al ver la satisfacción que reporta esa ayuda que hemos prestado. Humaniza y genera empatía con las personas desfavorecidas, lo cual nos hace sentirnos más felices por las cosas que nos ha dado la vida. Cuanto más cueste esa ayuda prestada, mayor será la satisfacción que generará en uno mismo, porque cuando uno da lo que le sobra no tiene la misma sensación de estar ayudando.

– “Si puedes apreciar el milagro que encierra una sola flor, tu vida entera cambiará”.

Si uno se detiene a pensar, puede descubrir que cada cosa que nos rodea es increíble. El secreto para cambiar es valorar todo por lo que es. Hay que aprender a asombrarse de todo lo que nos rodea, porque así se abre paso a la gratitud, la curiosidad por conocer y esto da alegría. Se trata de vivir más despacio, no correr en la vida. Hay que detenerse para reflexionar y maravillarse y disfrutar de cada cosa que nos rodea en la vida, ya sean personas, animales o cualquier objeto. Saber comprender la belleza de cada cosa acerca a la realidad y esto reporta felicidad y satisfacción. Se suele decir que si no eres capaz de apreciar el milagro que encierra una sola flor es que estás muerto interiormente. Si comprendes este principio del budismo podrás cambiar y disfrutar de cada cosa que te rodea y de la vida en general, porque valorarás las cosas en su justa medida.

Fuente: Rincon Psicología

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