Las frases más dañinas en una relación

En una relación de pareja siempre hay momentos de tensión, entre otras cosas, porque es un síntoma de que la relación tiene vitalidad y cada una de las dos personas la otorgan importancia en sus vidas. Pero dentro de esos ratos de discusión, estos pueden resultar tremendamente perjudiciales si no se miden las palabras, los sentimientos y las emociones. Se puede discutir, pero debe hacerse teniendo en cuenta que se puede dañar, y mucho, a la persona que más quieres. Aquí te mostramos las frases más dañinas en una relación. Si no quieres perjudicar a la persona que amas, ténlas en cuenta. Pensar antes de decir las cosas ayuda y evita que se digan palabras que en el fondo no se desean decir. Hay frases que simplemente llegan como consecuencia del cansancio.

frases más dañinas en una relación1. “Creo que necesitas calmarte”. Irritarse cuando se está teniendo una disputa no es positivo, pero tampoco lo es, y puede agravar la situación, cuando una de las dos personas invita a la otra a calmarse. Los efectos que se suelen lograr son los de una mayor irritación, por eso es conveniente, en lugar de decirle a la otra persona que se calme, actuar como te gustaría que actuaran contigo. En la mayoría de los casos, cuando se pide calma a la pareja, lo que esta interpreta es que se están restando importancia a sus sentimientos y al por qué de ponerse de ese modo alterado. Es mejor tratar de comprender y acercar posturas, pedir disculpas si es necesario o simplemente atender. En el trato hay que mostrar psicología y eso pasa por argumentar o expresar palabras que ayuden, no que añadan leña al fuego.

2. “No ayudas con los niños”. Es normal que en un momento dado, cuando una pareja tiene hijos, uno de los dos sienta que está haciendo más trabajo que la otra por los niños. Pero esto no siempre tiene por qué ir acompañado de la razón. De todos modos, si una de las dos personas considera que necesita pedirle a la otra más voluntad en el trabajo de educación o de las tareas de los hijos, se puede decir, pero hay que hacerlo con cariño. Hay que restar contundencia a la manera de decir las cosas. Argumentar sobre el por qué debe ayudar más con los niños es mejor que la rotundidad sin argumentación. Hablar de las consecuencias positivas de esa ayuda por parte de la persona es más conveniente que el reproche en sí. Planificar las tareas de cada uno según el tiempo del que se dispone es muy positivo, y evita reproches a la larga.

3. “No me escuchas nunca”. La palabras ‘nunca’ es sumamente perjudicial, principalmente porque no se suele ajustar a la realidad. Esto suele ser motivo del aumento de una discusión. No da pie a conitnuar un debate. Lo cierra. Los absolutismos no son positivos. Generan desesperación y una mayor irritación.

4. “Ya lo hago yo todo”. Al igual que en el caso anterior, esta frase invita a cerrar un debate. En una pareja lo ideal es la comprensión y el entendimiento, y este tipo de palabras no invitan a ello. Suenan a definitivas. Además, genera la sensación de victimismo. Y en una pareja, si consideras que haces más cosas o que las haces mejor que la otra persona, lo que debes buscar es ayuda, no cargar con mayor peso a tus espaldas. Además, causa sensación en el prójimo de inutilidad, de menosprecio acerca de sus aptitudes. Hay que tratar de compaginarse basándose en la argumentación y el por qué es necesaria esa ayuda mutua.

5. “Quiero divorciarme” o “No soy feliz”. Si buscas que tu relación de pareja perdure, este tipo de frases pueden dar un paso importante hacia lo contrario, entre otras cosas, porque son frases contundentes que suelen quedar grabadas en la memoria del prójimo. Si en el fondo no lo sientes así, no las emplees, porque harás mucho daño. Suenan a amenazas y estas no son buenas. Es mejor tratar de buscar remedios para sentirse mejor en pareja que amenazar. Nuevamente, pensar, reflexionar, ayuda a decir cosas que verdaderamente no se sienten. Son palabras destructivas y lo que debes perseguir es ser constructivo.

6. “¿Hay alguien más en tu vida?”. Si te preocupa que pueda haber aparecido una tercera persona es mejor hablar detenidamente. Tal vez estas palabras no tengan fundamento y decirlas pueden agudizar un problema. Tal vez no paseis juntos todo el tiempo deseado o la actitud de uno de los dos haya cambiado, pero no tiene por qué deberse a una tercera persona que está fuera de la relación. Con estas palabras se pierde el respeto y la confianza de una manera radical. Si no estás seguro de lo que estás diciendo, no lo digas. Si lo haces, estás mostrando que no tienes confianza en la persona con la que compartes tu vida. Trata de indagar y comprender el por qué de una situación desde la argumentación. No apliques

7. “Odio cuando haces esto”. Hay palabras con fuerte significado. Por eso debes evitarlas. Seguramente no se trate de odio, sino de agradabilidad. Argumenta por qué no te gusta algo, pero no te limites a decir que lo odias. Si lo haces con brusquedad, seguramente no consigas nada más que una disputa. Para evitar la bronca y que las palabras lleguen a buen fin, razona y trata de dar a entender por qué hay comportamientos que no te gustan. Puedes hundir emocionalmente a una persona cuando tu ser más querido te dice cosas de este tipo. Son palabras destructivas. Y si buscas ser feliz, la felicidad no llega mediante este tipo de palabras.

Fuente: Huffington Post

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