Los 5 consejos para dejar de juzgar

En general la tolerancia hacia el prójimo es algo que no está impuesto socialmente en la medida que se debería, pero, por otro lado, curiosamente a la mayoría de las personas no las gusta que se las juzgue. Entonces, ¿si no te gusta que te juzguen, o que al menos lo hagan sin conocerte, por qué tú lo haces? Si abogas por ese cambio en la sociedad, si no quieres formar parte de la idea de que los que critican es por envidia, si quieres dar ese paso de no ser como el resto, aquí te proponemos los 5 consejos para dejar de juzgar. Porque juzgar desconociendo no es productivo.

consejos para dejar de juzgar

1. El daño de los prejuicios. La sociedad actual funciona estereotipando, generalizando y eso hace que el que sea diferente a la mayoría sea rechazado. Por ejemplo, si tus aficiones o tu manera de vestir se adecuan los la de la mayoría, es probable que no recibas ese rechazo, pero si eres distinto, puedes verte discriminado por el simple hecho de la escasa tolerancia sobre las minorías. Los estereotipos sociales hacen mucho daño cuando se interiorizan. Pensar que lo que hace la mayoría es lo correcto no es bueno en una sociedad que apuesta por la democracia y que exista un lugar para todos. En general, eso no fomenta el respeto. Por eso, debes ser tolerante, eliminar tus prejuicios y dar oportunidades a los que son diferentes a ti. La televisión y los medios de comunicación, conscientemente o no, favorecen la creación de estereotipos. Trabaja en eliminarlos de tu mente.

2. Antes de nada, piensa ti. ¿Conoces el concepto Mindfulness? Es un un concepto psicológico que se fundamenta en la concentración de la atención y la conciencia. Enjuiciar es algo común en el ser humano, pero piensa antes de hacerlo. Si piensas, si reflexionas, antepondrás tu persona a la del resto. Podrás empatizar con el mundo y dejarás de establecer juicios prematuros porque serás capaz de ponerte en el papel o situación del resto de las personas. Porque como se ha dicho anteriormente, a nadie le gusta ser juzgado prematuramente, sin tener una oportunidad de ser comprendido.

3. Antepón tu vida. Haz que el resto de las personas no influyan en tu vida, porque al fin y al cabo, no son tu vida. Céntrate en ella y olvídate de lo que te rodea o no le des la importancia que un momento dado no tiene. Si eres respetuoso es más sencillo que lo sean contigo. Hablar de los demás no te influye en tu vida, incluso lo que puede hacer es que tu mente se deteriore y te vuelvas antisocial. ¿Qué necesidad tiene de criticar o juzgar si no te dedicas a ello profesionalmente? No te contamines porque lo más probable es que no solucione tus problemas personales.

4. Ten empatía. Ponerte en la carne de las demás personas hará que no seamos injustos con las críticas y los juicios. El dicho de que no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti es perfecto. Te ayuda a tener empatía y ser más justos con el mundo. Además, si alguien hace algo que tú no harías, ¿qué más te da? Simplemente no lo hagas tú y punto. Sé tú mismo.

5. Razona. En la mayoría de los casos las actuaciones de los seres humanos tienen explicación. Si no la conoces, no juzgarás justamente. Piensa en ello, porque seguramente en la mayoría de tus juicios no eres conocedor de esa situación, por lo que juzgas sin conocimiento de causa. Pensar, razonar acerca de ello antes de juzgar te evitará el posterior juicio.

Fuente: The Huffington Post

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