Los 7 sustitutivos de la sal

La sal es una sustancia con origen marino o mineral que adereza los alimentos para potenciar los sabores. Está compuesta por sodio y cloro, necesarios para el ser humano, para favorecer la actividad muscular, de los nervios y también para las células. Si bien, verdaderamente las personas no necesitan añadir sal a los alimentos, puesto que ellos por sí mismos ya contienen el sodio y el cloro necesarios para la actividad diaria. Aquí te presentamos los 7 sustitutivos de la sal. Alternativas que, además, enriquecerán la variedad de las dietas, aportando diferentes sabores. Y como la costumbre hace el hábito, tal vez sea necesario un tiempo para la adaptación, pero todo es comenzar.

Ajo. Es uno de los mejores sustitutivos de la sal. Picado o en polvo, también potencia los sabores. Sus beneficios, desde luego, son incuestionables.

Limón. Sirve esta fruta o cualquiera de las que contienen cítricos. Estos jugos son apropiados para pescados o ensaladas, que pueden sustituir, por ejemplo, también al vinagre, que contiene elevadas dosis de sal.

Mostaza. Es ideal para las carnes o las aves, pero también para las salsas. Si bien, es un alimento que tal vez no sea del agrado de muchas personas. Pero hay que tener en cuenta la variedad que existen de mostazas. Tal vez se encuentre alguna que haga cambiar de opinión.

Hierbas aromáticas. La sal se suele emplear como potenciador de sabores, pero hay recursos ancestrales como las hierbas aromáticas. Son ideales para comidas de puchero, las carnes o las aves. Estás los ejemplos del laurel, la menta, el romero, la hierbabuena, el tomillo…

Especias. Es otro remedio histórico para aportar sabores a las comidas, especialmente empleadas en lugares de Oriente o África. El curry, la pimienta, el jengibre, el comino son algunas de ellas. Adecuadas para todo tipo de platos. Arroces, carnes, aves, pucheros, pescados…

Soja. La salsa de soja es común en platos asiáticos. Si bien, las hay con menos y más sal. Puede ser, además, sucedáneo del aceite. Se suele emplear en alimentos como las verduras.

Glutamato monosódico. Se conoce también como glutamato de sodio o GMS. En Estados Unidos está reconocido como un aminoácido seguro, si bien, la Unión Europea lo cuenta como un aditivo alimentario asociado a algunos síntomas y malestares. De modo que tal vez se trate de una opción menos interesante que las anteriores.

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