Maneras de quitar el estrés

En la vida contemporánea vivimos rodeados de tensión, de nervios, de gente que no ayuda a estar tranquilo, sino todo lo contrario. Por ello, tenemos que tratar de encontrar métodos para quitar, si no ya para quitar al menos para rebajar, el estrés que viaja en el cuerpo. Porque el nerviosismo no es sano. Si quieres ganar en salud, te proponemos las maneras de quitar el estrés.

Maneras de quitar el estrés

Aprender a relativizar las cosas. Hay problemas que lo son porque uno mismo quiere que lo sean. La medida de ciertos problemas la fija cada uno. Saber darle importancia a las cosas es bueno, pero hay que darla en su justa medida. Por eso aprender a relativizar las cosas es sano. Pensar que siempre pueed haber problemas mayores ayuda a minimizar la importancia del que está ante nosotros. Esta reflexión ayuda a relativizar. Mirar alrededor nuestro nos echa un cable para contemplar los problemas que existen en la humanidad y el compararlos con el calado que poseen los nuestros. Esta visión minimiza el estrés.

Aprender a controlar la respiración. ¿Te lo has planteado alguna vez? Respirar no solamente sirve para sobrevivir. Es una técnica que colabora en la relajación. Pero para ello debes dedicar tiempo y máxima concentración. Las técnicas son varias y aplicacables en cualquier momento del día, pero como la concentración es indispensable, es conveniente aplicar las técnias en momentos de calma y relajación, lo que en ocasiones solo se consigue en momentos puntuales y lugares concretos. Un buen momento y lugar es por la noche y en la cama, antes de dormir. 10 minutos pueden ser suficientes y lo conveniente es convertirlo en rutina. El procedimiento es el siguiente: respira profundamente colocando una mano sobre el pecho y otra sobre el vientre. Coge y expulsa aire por la nariz e infla en cada respiración y expiración. Completar este ejercicio en diez ocasiones por minuto ayuda a la relajación.

Maneras de quitar el estrésPensar en nuevos objetivos. Cuando una persona padece estrés es correcto visualizar nuevos objetivos para ganar en motivación. Ser positivo ayuda a ganar tranquilidad. Por ejemplo, puedes pensar en un plan para las vacaciones, meditar sobre ello. Esto desestresa. No tiene por qué ser un plan vacacional, puede ser un plan de fin de semana o a realizar a la salida del trabajo, como por ejemplo, preparar una cena especial. Se trata de planes a corto, medio o largo plazo. Al focalizar tus pensamientos en ello olvidamos momentáneamente los problemas que nos invaden la mente. Además, las compañías también ayuda. Estar con gente optimista es un recurso muy positivo.

Fomentar la alegría. Dedicar habitualmente tiempo a planes o situaciones que generen alegría o risa ayudan a desfogarse. De hecho, la risa es un sustitutivo del ejercicio como desestresante. Por eso, prestar atención a situaciones de humor minimiza los problemas. Puedes reírte con unos dibujos animados, una película, una serie, un cómic, un libro… Al igual que con otros consejos, esto provoca la desviación de la atención y nos aporta una salida a los problemas que nos atañen.

Aplicar métodos alternativos. Hay métodos alternativos como la terapias alternativas compuestas por esencias de flores. Un caso concreto son las conocidas como Flores de Bach, que se utilizan para una gran diversidad de estados emocionales. Es un método que puede viajar contigo en el bolsillo y que se pueed hacer uso en cualquier lugar y situación. Si quieres conocer más sobre este remedio, haz click aquí.

Practicar ejercicio o sexo. Otro método antiestrés es históricamente conocido. Se trata de aplicar el sexo. Practicar sexo fomenta la concentración en el ejercicio, por lo que evade de los pensamientos negativos o los problemas. Puedes hacerlo en compañía o de forma solitaria. El caso es ganar en distracción y focalizar la atención en este caso en el placer que reporta el sexo, un liberador de estrés natural. El ejercicio que implica el sexo también colabora. Pero puedes realizar ejercicio como la práctica deportiva, que también ayuda a expulsar el estrés.

 

Fuente: Cosmopolitan

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