¿Recogerías a este peculiar autoestopista?

El robot HitchBOT viajó miles de kilómetros haciendo autoestop interactuando con personas que le transportaban en sus vehículos como parte de un experimento sobre el comportamiento social hasta que fue destruido

HitchBOT, un robot de fabricación canadiense creado en 2014 para poner en práctica una investigación sobre el comportamiento social acerca de las relaciones entre humanos y autómatas, era un entrañable ser inerte, indefenso, pero con el que se podía interactuar. De hecho, gente anónima le prestaba un asiento del coche para desplazarle hasta donde quisiera. Así, partiendo cada recorrido desde los arcenes de las carreteras, con un brazo extendido en señal de reclamo, llegó a cubrir kilómetros en Canadá, en Alemania y Holanda. Su finalidad es, según ilustran sus creadores en la página web (http://m.hitchbot.me) diseñada para dar a conocer la máquina y propiciar su seguimiento de manera públcia, “explorar el mundo y encontrar nuevos amigos en el camino”.

De este modo, interactuando, recorriendo alrededor de 10.000 kilómetros con un GPS incorporado, transmitiendo fotos e información a sus ‘padres’, llegó a Filadelfia, en el contexto de su particular última aventura, en este caso en el escenario de Estados Unidos, donde un tipo la emprendió a golpes con HitchBOT hasta destrozarlo. El viaje partía desde Massachusetts y concluía en California, pero poco tiempo después de comenzar el que sería por de pronto su último trayecto, fue detenido.

“Mi cuerpo ha sido dañado, pero vuelvo a casa con todos mis amigos. Supongo que en ocasiones pasan cosas malas a los buenos robots. Por de pronto debo poner fin a mi viaje, pero mi amor por los humanos no disminuye. Gracias a todos mis amigos”, dijo el robot, a través de su cuenta en la red social Facebook, a través de las manos de sus creadores. HitchBOT, fabricado con electrodomésticos antiguos y portando paneles solares que permitían recargar sus baterías, daba fin a su epopeya.

Uno de sus creadores, Frauke Zeller, de la Universidad de Ryerson, después de lo sucedido expresó para CBC News Network que “no diría que HitchBOT está muerto”. De modo que podemos esperar más aventuras del robot autoestopista más famoso del mundo. Primero deberá pasar por el ‘hospital’ y, de paso, intercambiar unas palabras con sus ‘médicos’.

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