Remedios caseros para el dolor de muelas

Si hay un dolor que es especialmente agudo, ese es el que producen las muelas. Se trata de una de las mayores molestias que pueden padecer un hombre. Además, cuando aparece el dolor debemos prestar atención, porque puede que se trate de un indicador sobre algo que está sucediendo en la boca. Aunque es verdad que en ocasiones, cuando se presenta un dolor de muelas, no siempre tenemos a nuestro alcance a un especialista, un dentista o especialista. De este modo, es bueno conocer las medidas que podemos tomar en esos casos en los que necesitamos aplacar el dolor hasta que pueda atendernos un médico. Aquí te exponemos remedios caseros para el dolor de muelas.

remedios-casero-para-el-dolor-de-muelas

Lo primero es detectar el dolor. Cuando sufrimos dolor de muelas, las causas de su aparición puede ser varias y es importante saber detectarlas para actuar en consecuencia. Las causas más frecuentes del dolor son las siguientes: salida de las muelas del juicio, caries que están afectando al nervio, dolor de oído o sinusitis, un agrietamiento en la muela o un alimento que se ha quedado entre dos muelas causando molestias e incluso una inflamación.

En caso de que se trate de una caries, de que tengas un absceso o de que se trate de una pieza dental dañada, lo que debes hacer es acudir lo antes posible a un especialista, porque para ello no habrá remedios caseros.

Si no es ninguno de estos casos, puede probar a introducir en la muela que te duele hilo dental. Házlo suavemente, con cuidado. De este modo, podrás eliminar cualquier resto de comida que sea la posible fuente de dolor. Al hacer esto, podrás estar dando con la solución o te servirá para descartar que las molestias se deban a la presencia de residuos alimenticios. Además, aliviarás la inflamación de la zona afectada.

Una vez que hemos introducido el hilo dental, el siguiente paso puede ser utilizar perejil. El perejil es un antiespasmódico que sirve como remedio para luchar contra el dolor. Se trata de un alimento que se puede conseguir por ser común en los hogares. Introducir perejil en la boca y masticarlo con la zona que está afectada puede ayudar a calmar el dolor.

En caso de que se trata de una abcesión dental o de que haya alguna infección que se haya generado por un alimento, la sal es otro remedio gracias a su cualidad de antiséptico. Para tomar esta sal puedes disolverla en agua tibia y realizar gárgaras después de cada comida del día. Además de reducir el dolor, te ayudará a mantener controlada la infección.

Otra alternativa como remedio casero son los clavos de olor. Los clavos poseen una sustancia que se denomina eugenol y que sirve como sedante. Los clavos se pueden aplicar directamente sobre la zona afectada, concretamente en la encía de aquella muela que esté afectada. Otro recurso es meter los clavos de olor en agua para realizar enjuagues bucales, los cuales se deben llevar a cabo en tres ocasiones al día. Con este procedimiento conseguirás aliviar los dolores.

En caso de que no dispongas de perejil o clavos de olor, otro alimento muy común y que también sirve para estos casos es el ajo, que posee cualidades antibióticas, así como antiinflamatorias. El modo de proceder es el siguiente: cogemos un ajo fresco, lo picamos y lo colocamos en la encía de aquella muela que está afectada. Así conseguirás rebajar la molestia.

Menos corriente que los anteriores remedios es el té negro. Sin embargo, merced al ácido tánico que contiene, es un buen remedio para combatir las molestias. El ácido tánico ejerce las funciones de analgésico y de desinflamatorio. En este caso, el modo de proceder es aplicando una bolsa de té negro que haya sido puesta anteriormente a remojo en agua caliente a fin de que suelte la teína. Luego debes esperar a que se enfríe para no poner la bolsa caliente en la boca. Una vez que se haya enfriado, aplica la bolsa. Este procedimiento se puede llevar a cabo en varias ocasiones a lo largo del día.

Si lo que tienes es una inflamación importante, lo que puedes hacer es recurrir a una compresa helada. Esta compresa la colocaremos en la zona exterior de la boca, en la mandíbula, en la zona afectada. La compresa ayudará a rebajar la inflamación y también te relajará de las molestias. En lugar de aplicar directamente la compresa helada sobre la mandíbula, puedes utilizar un paño para que el frío no te moleste.

Por último, vamos a proponerte el agua oxigenada. Se trata de un buen remedio casero para aliviar las molestias. Además, ayuda a limpiar la zona ante una posible infección y notarás alivio.

Queremos recordarte que lo más adecuado es visitar a un especialista, ya que estos remedios caseros para el dolor de muelas son meramente informativos y sirven para aliviar de forma temporal las dolencias. Será esa persona la más apropiada para recetar cualquier tipo de medicación en función del diagnóstico.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here