Trucos para olvidarse del antojo de los dulces

No hay ninguna persona que al mirarse al espejo no quiera ver la imagen de una persona que le agrade. Sí que es verdad que en ello interfiere el nivel de aceptación que cada uno tenga de uno mismo. Hay quienes son más exigentes y quienes menos. Si en tu caso cada vez que te miras al espejo te sientes infeliz, supone una experiencia poco o nada gratificante y te propones decir: ¡Basta!, si buscas un cambio, ahora debes ponerte manos a la obra. O sea, actuar.

Porque no es lo mismo decir que pretendes dar un giro a tu vida, a tus rutinas, que luego hacerlo, porque ahí es cuando entra en juego la voluntad de cada persona para llevar a cabo esa idea de cambio.

olvidarse del antojo de los dulcesSeguramente esto que estás leyendo te resulte familiar. Te has propuesto metas y te propones a ti mismo perder peso. Lo primero que haces es comenzar a comer menos, a mirar el tipo de alimentos que ingieres, incluso, te propones comenzar a hacer ejercicios. Vas al gimnasio, sales a correr, andas en bicicleta, paseas… Hasta aquí, todo marcha perfectamente. Llega el momento de subirse a la báscula y ves que el esfuerzo empieza a dar sus frutos, porque comienzas a perder peso.

Pero de pronto, cuando han pasado unos días, incluso unas semanas, que te encuentras de nuevo con la tentación. Y además, coincide con un instante de debilidad, ya sea porque tienes un bajón anímico o por cualquier otra causa. Es entonces cuando aparecen los antojos.

Gracias a que llevas poco tiempo inmerso en tu nueva rutina de cambio, consigues esquivar esos antojos. Tu fuerza te hace superar las ganas, pero esa fuerza se va debilitando con el paso de los días y los antojos te bombardean la mente. Tu cuerpo empieza a recordarte cada dos por tres las ganas que tienes de meter al estómago algo dulce. La llamada se hace cada día más insoportable, es una lucha interna contigo mismo. Entonces te das cuenta de que es solamente cuestión de tiempo que vuelvas a caer en la tentación de comer dulces. Piensas que las ganas nunca desaparecerán y cada vez es mayor la tentación.

Es entonces cuando te dices a ti mismo que, con lo bien que llevas tus nuevos hábitos, comer un dulce no te hará modificar tu nueva vida. El problema es que cuando llegue ese momento y pruebes, los antojos se multiplicarán. Las ganas se convierten en ansias. Y lo que es un simple dulce se convierten en varios. De una galleta se pasa a media docena o a un paquete entero. Cuando reflexionas, te das cuenta de que has vuelto a comer dulces y es entonces cuando tu motivación se viene abajo. Es cuando sientes que es imposible que puedas cumplir con esa propuesta de cambio de vida. Tu voluntad se desmorona porque te das cuenta de que no eres capaz de controlar los peligrosos antojos.

Estos consejos que te planteamos a continuación te pueden servir para afrontar los momentos en los que te acechan los antojos. De manera que puedas apagar las ganas antes incluso de que lleguen.

Comer más seguido.
Cuando aparecen los antojos quiere decir que tu cuerpo te está pidiendo a gritos que tiene hambre y que quiere algo nutritivo. El cuerpo te está diciendo que necesita energía, y resulta que el azúcar es la forma más rápida de proporcionársela. A pesar de que luego engorda. Pero el cuerpo te hace pensar en cosas dulces. Por eso, para combatir esta necesidad, lo conveniente es comer pequeñas proporciones de comida pero hacerlo varias veces al día. Gracias a ello harás que tu cuerpo se mantenga alimentando en todo momento. Así no se sentirá abandonado y no tendrá ataques de necesidad de azúcares. Cuando consigas hacer comidas más seguidas, los antojos irán desapareciendo. Esa necesidad de comer azúcares aparecerá cada vez con menos frecuencia.

Incluir una proteína en cada comida.
La proteína se tarda un mayor tiempo en digerirse, por lo que te mantendrá lleno durante más tiempo. Esto evitará que aparezcan los antojos. Será menos común que se den esas fuertes necesidades de alimentarte con algo dulce.

Evitar edulcorantes artificiales.
Este tipo de producto, más allá de que han sido vinculados con problemas de salud, han demostrado que también son un motivo para la aparición de antojos de cosas dulces. Es el caso, por ejemplo, de los refrescos de dieta o también conocidos como light. Estos en muchos casos no aplacan la necesidad de antojos, sino que la aumentan.

Cepillar los dientes.
Es un truco casero que puede parecer intrascendente, pero no lo es. Cuando te entren las ganas de comer algo dulce, límpiate los dientes. Esa sensación de tener la boca fresca y limpia tras el cepillado hará que quieras dejar de tenerla comiendo algo, en este caso algo dulce.

Beber un vaso grande de agua.
Se trata de otro remedio casero, pero que gracias a que el agua suele ser un bien disponible en multitud de lugares, funciona muy bien. En ocasiones, cuando el cuerpo está deshidratado, lleva a confundir el hambre con la sed, puesto que las sensaciones corporales son parecidas. De modo que cuando sientas ganas de antojos, prueba a beber un vaso de agua grande. Verás que la mayoría de las veces esos antojos desaparecerán.

Todos estos efectivos trucos proceden de Ingrid Macher, quien hace referencia al fenómeno conocido como ‘La unión entre el cuerpo y la mente’, en el que se establece una relación directa entre el cuerpo y la mente, compaginándose ambos, asociándolos. Este fenómeno está enfocado al adelgazamiento para conseguir un cuerpo más saludable y sexy. Esto hace que el proceso de pérdida de peso resulte más placentero.

Ingrid sacó a la luz un vídeo en el que se exponen y se explican los secretos para perder peso, para que puedas comprobar que funcionan. En este vídeo puedes observar su transformación, la misma que han tenido los seguidores de sus principios. Se expone, además, cómo tú puedes aplicar estos secretos en tu vida, a fin de que puedas disfrutar de ese cuerpo que llevas tiempo persiguiendo.

Pincha aquí para ver el vídeo. Recuerda que querer es poder. No pierdas más tiempo.

Dejar respuesta